El disco abre con la canción homónima del mismo, donde hace arribo un ritmo muy peculiar acompañado de arreglos algo estrambóticos. La parte vocal es la estrella en este corte. Los arreglos previos a cada estrofa son agudos y mordaces. El estribillo es acompañado por orquestaciones enormes.

El siguiente corte titulado “Standing Next To me” es una oda a los Beatles. Co n acordes sencillos y unas voces efectivas, el tema se hace memorable, siendo una de las canciones más concisas del álbum.
“Calm like You” tiene una introducción muy indie que lleva a un ritmo muy fluido y rico en arreglos, al igual que “Separate and Ever Deadly”, la cual inicia con algunos tonos desafinados, que poco a poco se transforman en un tema intenso. Aquí no prima ninguna melodía particular, los arreglos que se encuentran por doquier arman la estructura de esta ultima canción.
“The Chamber” tiene un encanto innato. Las voces dan una sensación de eco, que aunadas a la orquestación logran crear un ambiente sutil y profundo, donde la parte vocal de nuevo es la protagonista.“Only The Truth” tiene un inicio cuasi-operático. Los instrumentos gozan de una fuerza arrolladora y el estribillo es entonado de forma abrumadora. Es una canción dinámica gracias a un galopeo percusivo genial.
Aquí llegamos a una de las joyas del disco: “My Mistakes Were Made For You”. Con una introducción hipnotizadora, las voces sumadas a los arreglos generan un clima triste, melancólico y nostálgico. En su última sección, las voces se tornan más fuertes, sin dejar ese tono de aflicción, para luego entregarnos un cierre instrumental sutil.
“Black Plant” es otra canción que goza de una gran orquestación. La línea de cuerdas se ve muy bien complementada por toques de instrumentos de viento. De nuevo las voces son efectivas. Tiene un interludio que destaca, simplemente crea una melodía que se te queda en la cabeza.
“I Don’t Like You Anymore” tiene una introducción tenue que luego abre paso a un sonido duro y abrumador, donde la voz imprime un aire de cierta rabia y desahogo. Por otro lado, “In My Room” arranca con una tonada muy al estilo James Bond. La canción tiene momentos llenos de musicalidad que en ocasiones se ven repentinamente pausados para dejar que la voz desarrolle el tema.
“Meeting Place” y “The Time Has Come” son básicamente canciones acústicas muy sencillas con cierto acompañamiento. Sin embargo, estos cortes por si mismos no son de lo mejor del álbum y pasan desapercibidos.
Resumiendo, “The Age of The Understament” es un álbum novedoso, rico en grandes orquestaciones que acompañan la mayoría de las canciones. Tiene arreglos por doquier, el encanto de este disco radica en que las tonadas orquestadas generan un sinfín de arreglos que se ubican muy inteligentemente dentro de cada una de las canciones del disco. De nuevo Alex Turner sorprende a la saturada escena musical con un trabajo muy enganchador –la mayoría de las canciones no sobrepasan los 3 minutos- pero de excelente calidad.








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