Profesores, alumnos y la sociedad en su conjunto se quejan de la mala calidad de la enseñanza universitaria. Una encuesta a 450 profesores de universidad de 30 países indica que más de la mitad opina que la educación universitaria es mediocre, pobre o muy pobre, pero la mayoría opina que ellos dan las clases muy bien (de forma altamente efectiva). ¿Se autoengañan los profesores? Si ellos creen que lo hacen tan bien, ¿cómo es posible que crean que los demás lo hacen tan mal? Más aún, el 77% opina que para ellos la enseñanza es tan importante como la investigación y el 16% opina que es más importante. ¿Realmente lo creen?

El estudio fue realizado el año pasado por la división de educación (Nature Education) de la editorial de la revista Nature (Nature Publishing Group). La educación universitaria se esta basando en la organización de grandes conglomerados de Maestros universitarios que no buscan enseñar si no que quieren entrar a formar parte de proyectos asignados a las grandes universidades, a cambio de este beneficio las instituciones universitarias les amarran varios cursos de enseñanza a cada maestro. Esto ocasiona que la mentalidad de los mejores docentes se vea tergiversada hacia un objetivo económico y no vocacional como debería ser. Se trata de una contradicción interna fuertemente arraigada en las universidades en todo el mundo
Otro de los factores que favorece el detrimento de la educación superior es que las mismas universidades bloquean la interacción del maestro con el pensum universitario, sabiendo que son profesionales con experiencia las universidades les asignan unos lineamientos de lo que deben enseñar y lo que no; pero muchas veces ellos mismos saben que eso es completamente inútil y hará que muchos estudiantes pierdan el interés en su materia. Si se lograra una integración de la experiencia de los maestros con el acelerado cambio en la implementación de las profesiones se lograrían no solo innovación en la enseñanza, si no también un mejor ambiente de aprendizaje para los estudiantes.
Todos los estudios pedagógicos indican que la clase magistral no es tan efectiva como la práctica de técnicas cooperativas y aprendizaje activo. Sin embargo, la incorporación de dichas prácticas requiere un esfuerzo por parte del docente, que muchos docentes no están dispuestos a asumir porque penalizaría su labor investigadora. Es necesario mejorar los sistemas de apoyo y formación del docente y crear un sistema de recompensas para los buenos docentes a nivel universitario.
Las universidades deberían alentar a los profesores responsables de cátedras, áreas de conocimiento y departamentos para favorecer la creación de una red de docentes de excelencia que compartan sus experiencias con los demás docentes. Así mismo, las agencias de financiación pública deberían financiar de forma prioritaria los proyectos de innovación educativa.
Via: francisthemulenews








2 Opiniones:
totalmente de acuerdo, por ejemplo en la Universidad nacional los profesores nunca van a clase o enseñan como por salir del paso, porque su prioridad es trabjar5 en los proyectros de investigación de cada una de las facultades. Pasa en la facultad de ciencias eocnómicas, y pasa en todas.
Como así que todos? xD, entonces creo que yo no estoy estudiando en la nacional.
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