Lo primero que hay que decir es que estoy comparando este show con las anteriores presentaciones de Angra en Bogotá, todas bajo la batuta de Carlos Oñoro, y las cuales fueron un rotundo éxito. Esta vez, la cosa no fue así.
Empecemos por el sitio. Inicialmente el concierto estaba programado para ser en el Teatro Metro –lugar donde habría sido la locura-. No obstante, el concierto cambió de fecha y fue reprogramado en el Downtown 7-27. Primer error en la organización. Ese sitio es asqueroso. Algunos pensaron que era en el Downtown Majestic, el cual si es una sala decente para eventos. Pero el 7-27 es un garaje amplio subterráneo. Es la única forma de definirlo.

Cuando ingresé, ya estaba en escena los teloneros Sigma, y realmente no les puse cuidado debido al sonido paupérrimo y horrible que retumbaba por las cuatro paredes de la sala. Resalto de su presentación el cover de Pantera “Cowboys From Hell”.
Después de un rato de espera, las luces se apagaron y empezó a sonar la intro “Unfinished Allegro”. Todos estábamos a la expectativa de lo que nos ofrecería Angra en esta ocasión. Tras ella, la clásica “Carry On” se convirtió en el tema perfecto para abrir el concierto. La gente enloquecía coreando el tema, que en su intermedio fue enlazado directamente a “Nova Era”, formando así un híbrido muy ganchero con dos de los temas más populares de la banda. Sin embargo, desde esta apertura se hicieron evidentes los problemas de sonido, que desafortunadamente estuvieron presentes durante todo el toque. Las guitarras se saturaban entre ellas mismas, no se escuchaba claro lo que hacía ni la una ni la otra. Además de ello, el bajo tenía un volumen muy alto pero tampoco sonaba claro. Lo apenas perceptible era el sonido de la batería y en algunas ocasiones los teclados, en aquellas canciones donde estos predominan en la canción.
“Silence & Distance” fue el tema siguiente. Me gustó ya que su introducción suave fue de lo poco que pudimos apreciar con sonido decente. Además, la banda lo ejecutó de forma magistral, muy sincronizados. Fue algo especial ya que este tema no había sido tocado nunca en Colombia, a pesar que esta ya es la cuarta visita de los brasileños a nuestro país.
Luego vinieron –no recuerdo el orden exacto- “Waiting Silence”, “Angels Cry” –su interludio cuasi-sinfónico puso a delirar a más de uno- “Acid Rain” (bien recibida por la audiencia) y “The Voice Commanding You” (este tema es un cañonazo ¡¡¡).

Sonó “Lisbon” con unos teclados muy particulares, poco fieles al sonido del tema en estudio. Curiosamente, en la parte donde reza “Here in Lisbon” Edu cantó “Here in Colombia”, logrando un buen detalle con el público.
Casi en la mitad de la presentación hizo su arribo “Carolina IV”. Este tema si que lo gocé, con una introducción magistral por parte de Ricardo Confessori (bitácora aparte, verlo por primera vez en Colombia y de nuevo junto a Angra, era un aliciente del espectáculo). El solo de bajo de Felipe Andreoli se escuchó bien a pesar del sonido. Sin embargo, las comparaciones son inevitables, y más cuando en el concierto de 2005 “Carolina IV” sonó con batucada incluida.
Tambien sonaron “Course of Nature”, “Rebirth” (de los mejores recibidos por el público), “Nothing To Say” y para cerrar, la grandiosa “Spread Your Fire”.
Resumiendo, fue un concierto donde la banda lo entregó todo, derrochando genialidad y talento como siempre. Pero en esta ocasión, las condiciones no les ayudaron (que pena insistir en ello, pero el sonido y el lugar fueron un asco). Además, las circunstancias de los anteriores shows en el país dejaron el nivel en un punto muy alto (2002 en el Jorge Eliecer Gaitan, 2005 y 2007 en el Theatron).
No obstante, agradecemos a Andrés Álvarez por su empeño e iniciativa hacia el evento, además de las clínicas de guitarra. Pero ojalá esto sirva de precedente para futuras presentaciones.








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