DEL CAOS URBANO Y LA MOVILIDAD (REFLEXIONES TRAS 2.5 HORAS SENTADO EN UN BUS).

Hace unos días, al salir de una jornada laboral más, tuve la desagradable experiencia de atravesar media ciudad (lo que en cualquier metrópoli europea sería cuestión de minutos) en el poco modesto tiempo de 150 minutos –tiempo que equivale a ver Toy Story 3 con cortos incluidos-. Al inicio me sentí exasperado, impaciente, y sobre todo, impotente al estar en una situación de la que no tenía el más mínimo control. Mi regreso a casa estaba condicionado por variables exógenas a mi comportamiento, sujetas a las actuaciones de todo el conglomerado de drivers en Bogotá. Hace años no experimentaba una circunstancia tan desalentadora (lo cual es lógico si tenemos en cuenta que mis últimos meses de vida errante no se caracterizaron por cumplir un horario de entrada y salida sujeto a las horas pico….ay como extraño aquellos días de gloria ¡¡). Decidí tomar medidas. Al principio del trancón tomé mi touch y empecé a escuchar música. Soy poco partidario de oír música en medio del caos urbano. En sí, ello configura un atentado contra el placer que te genera escuchar melodías de tu banda favorita………no voy para nada con ese extraño popurrí formado por el ruido de una Chevrolet NPR modelo 2001, los señores que se suben a vender y los solos de Eddie Van Halen reproducidos en unos audífonos y un formato de baja fidelidad. Sin embargo, tal sería la magnitud del trancón, que el Sr. Conductor decidió apagar el motor del vehículo. Con ello, la escucha no se haría tan infame.


Al cabo de una hora, seguía en el mismo trancón. Había avanzado unas pocas cuadras, cuando de pronto se le acabó la batería al aparato. Mierda¡¡¡ …..Que cuadro tan desalentador……bueno, por lo menos iba sentado.

Al final, me puse a reflexionar sobre las vicisitudes y causas de aquella ya normal circunstancia, y me prometí compartirlas y publicarlas posteriormente. So….., de aquellas horas de un profundo ensimismamiento reflexivo acerca del transporte en Bogotá, surgieron las siguientes consideraciones:

1. El Efecto Chevy-Plan : Así llamo yo a aquella avalancha de jóvenes (mis contemporáneos) recién egresados, sin mayores obligaciones en la vida, emprendores (hmmm), talentosos (¿??) y que están recién ingresando al mundo laboral. Tal panorama no puede ser más claro.. “soy joven, puedo endeudarme, voy a comprar un carro”. Estos individuos se caracterizan por no tener una verdadera orientación en la vida (allí me incluyo), y que por pasar el rato y distraer su propósito existencial, se compran un vehiculo ya sea para a) chicanear b) sacar a pasear al perro un viernes a las 6 de la tarde, porque sea como sea tienen que mostrar el carro c) obligarse con algo…… es preferible pagar una cuota crediticia que despilfarrar el dinero. Sin embargo, estos personajes no tienen en cuenta que toda acción trae su consecuencia. Si todos actuamos como ellos, el caos será inevitable, pues el fenomenal alud de vehículos causado por la “goma” (excusarán el término, no encontré uno mejor) de tener carro, y que entra a circular por las mismas vías reducidas, generará un inextricable traffic jam.

2. Bogotá y su diseño: nada que hacer, Bogotá tiene diseño de pueblo. Las desastrosas obras de ingeniería chibcha como la Jimenez, la Caracas, la décima ó la 127 son la muestra de la poca capacidad de perspectiva y planeación que tenían nuestros dirigentes de antaño. La visión de personas como el dictador Rojas Pinilla, (que en su época, años 50, decidió construir el Aeropuerto ElDorado en unos potreros lejanos –recordar que Bogotá en aquella época no pasaba del centro) se fueron diluyendo, para dar paso al ingenio de obras inmediatistas y apaga-fuegos. Lo último decente que se construyó fue la 26 y las Américas.


3. La epidemia de excusas: Bogotá (y toda Colombia) está llena de gente mala, personas realmente perversas. Debido a nuestra animalidad y falta de educación, deambulan por ahí los iguazos y los traquetos. Los primeros son unos indios cafres sacados del monte; a los segundos los llamaría “burros con plata”. ¿Que característica tienen en común? Sus ínfulas de “ser unos aviones”. Viven con sus pretensiones de “es que yo no soy ningún gue&%&…..pasémonos el semáforo en rojo”, “yo parqueo donde se me da la gana”, “voy a cerrar a aquel otro porque me miró mal”. Su respeto por las normas es mínimo, y debido a sus actividades económicas y sus generosas fuentes de ingresos, han llenado la ciudad de costosas 4x4, el peor ataque contra la movilidad en una ciudad.

4. La explosión demográfica: Bogotá seguirá siendo vista como la ciudad de las oportunidades (hmmm) en el país. Seguirá atrayendo habitantes de otros lugares que están en procura de condiciones más dignas de vida. Esto crea ciertas presiones que sobrecargan a esta jungla de cemento donde cada cual lucha por lo suyo. Y Bogotá, en vez de crecer hacia arriba, crece hacia la periferia, debido a un fenómeno de terciarización de la economía, donde los antiguos habitantes de sectores tradicionales debieron incursionar en la economía local (sucumbieron ante las presiones de la economía global de mercado) convirtiendo sus casas en negocios. O en el peor de los casos, cediendo sus propiedades a industrias y empresas consolidadas, obligándolos a buscar vivienda en los alrededores de la ciudad. Ello genera un monumental flujo diario de entrada y salida de vehículos hacia el interior de la ciudad, que con sus vías precarias, en mal estado, y pequeñas, llevan al colapso de la movilidad.


5. La planeación de las obras: con este payaso de alcalde que tenemos, media Bogotá se encuentra bajo construcción. Por todo lado se pueden visualizar bandas amarillas y lonas verdes ancladas en el paisaje urbano. Algunos dirían “bueno, al menos están invirtiendo los recursos”. La situación no es tan sencilla por las siguientes razones:
a) No se puede llegar a romper calles así no más. Es bien sabido que en la gestión de modelos de desarrollo urbanos, las obras deben hacerse gradualmente para no generar cuellos de botella. Ello implica que si intervengo una calle, las que la rodean deben permanecer funcionando para contrastar el represamiento de flujo vehicular. Pero no, aquí en Bogotá intervienen la 100 con 15, y a pocas cuadras están interviniendo la 92 con 15 y algunas calles abajo de la autopista norte (precisamente allí fue trancón donde me quedé atrapado).
b) He notado (y esto es algo preocupante) que están interviniendo lugares que no necesitaban atención prioritaria. Por ejemplo, la “oreja” de la Av. Boyacá con Primero de Mayo ó la glorieta de la Av. Primero de Mayo con Cra. 50. Aunque no estaban perfectas, estaban en condiciones óptimas de uso. Y lo peor es que llegan los obreros, rompen el asfalto y dejan las obras abandonadas un mes a su suerte. Muy seguramente esto hace parte del carrusel de contrataciones de la actual dirigencia distrital.

Bueno, como la idea es generar crítica constructiva, he aquí las soluciones que sugiero (abiertas al debate público) –nótese que para dar cierta claridad a la exposición, haré las sugerencias en el mismo orden correspondiente a cada uno de los factores enunciados jajajaja:
1. Desincentivar el uso del carro: la mejor medida que se puede hacer para contrarrestar el efecto chevy-plan es aumentar los costos de uso de un vehículo. Estoy totalmente de acuerdo en que le suban al valor de la gasolina, al valor de los parqueaderos, los seguros, los impuestos, los repuestos, los insumos, mantenimientos, eliminar las bahías de parqueo, en fin……..todo lo que incumbe a la propiedad de un vehículo. Con ello, sólo las personas que realmente lo necesitan y que pueden sostener su uso diario tendrán carro y lo usarán.
Algunos podrán sostener que estos pensamientos son retrogradas con el argumento que si la modernidad, el desarrollo y la estructura productiva me permiten tener un vehículo para facilitar mi desplazamiento en mi sitio de residencia, ¿por qué no hacerlo? A ello respondería fácilmente “hermano, así es la vida”. A problemas complejos en situaciones de crisis, soluciones radicales. Además la toma de una decisión de gran escala siempre afectará a muchos. Pues nada que hacer, que se acostumbren. Así fue como cuando se impuso el pico y placa para todo el día, mucho se quejaron pero era una decisión que debía tomarse. Ya me imagino a aquellos niños y jóvenes del comercial de Chevyplan sufriendo por pagar las cuotas del carro y mantener el gasto que él implica….. jejejjjeje¡¡¡¡

2. Frente al diseño de Bogotá no hay mucho que hacer. De pronto demoler toda la Caracas y los predios de su alrededor. Pero no creo que sea una opción muy viable.
3. Hagámosle caso a Pirry. Esta es una cuestión más de conciencia y cultura. Es algo inherente en las formas de actuación como personas. Algo en lo que habríamos avanzado mucho si Mockus hubiera sido elegido presidente. Y creo que aquí está el punto clave de todos nuestros problemas: si no hacemos algo para educar y concientizar a este pueblo, seguiremos rodeados de personas malas que quieren imponer su propia ley.

4. Aunque la solución requiere una decisión tomada desde un mayor nivel de jerarquía –el legislativo-, lo ideal sería la implementación de políticas de natalidad, pero que sean verdaderas políticas restrictivas -1 hijo en zona rural, máximo 2 en zonas urbanas-. Con ello, la bomba de pobreza podrá detenerse por un tiempo. Y en esto soy muy radical…..como diría Vallejo: “junta un pobre con una pobre y tendrás 20 pobres”. Suena mal, ok, no podemos juzgar a una persona que no ha tenido las condiciones propicias de formación y desarrollo como personas, así que volvemos a lo mismo: la educación es la clave. Hay que educarnos, hay que educar al pueblo.

5. Debemos movilizarnos como ciudadanía para que Samuel se desmovilice de la alcaldía. Hay que acabar con la ineptitud en las obras de la ciudad, y con ese carrusel de corrupción que está socavando a la ciudad.

Spirit of the Air.......Angra

Bueno, de entrada nos disculpamos con ustedes por la poca actualización del blog......hemos estado algo ocupados (lastimosamente el blog no renta lo suficiente y debemos trabajar en otras cosas para poder subsistir). Espero solucionar estos pequeños impases.....pero mientras, los dejamos con una canción grandiosa.....esto es del último disco de Angra (lanzado este mes,) el cual es jodidamente genial....esperen el review del album muy pronto.......pero por ahora disfruten del estribillo de esta canción

Review Avalanch en Bogotá

Tras 7 largos años de espera, la banda astuariana volvió a los escenarios colombianos. Obviamente no fue culpa de ellos, pues siempre con los fans colombianos han demostrado el mayor cariño, y esta vez no fue la excepción. Simplemente no había muchos promotores locales dispuestos a traerlos, debido entre otras cosas a la explosión de un boom de megabandas (Metallica, Coldplay, Kiss, Aerosmith) que han pisado el país durante los últimos meses, y que aseguran más compra de entradas y mayores ingresos que un show mucho más reducido. Pero más allá de ello, Avalanch siempre tendrá en Colombia su fanaticada que los espera con los brazos abiertos.

La banda llegó el sábado 14 de agosto, donde en el hotel hizo un pequeño meet ‘n greet, en el cual estuve presente. Fue muy emotivo poder conocer a la banda, son personas muy talentosas y sobre todo muy sencillas. Charlé por varios minutos con Chez García (teclista de la banda) acerca de su injerencia y aportes en el último disco, pues nada que hacer, este tipo es muy bueno en lo que hace.

Posteriormente, pude conocer y estrechar la mano del que para mí es un héroe subvalorado de la guitarra: Alberto Rionda. Sus capacidades están al mismo nivel de otros grandes –pero más conocidos guitarristas- y sólo espero que su trabajo sea recompensado como realmente se lo merece. Él fue muy abierto y conversador también.
Aunque con los demás, por cuestiones de tiempo no pude conversar mucho, si hice el deber y obtuve mis discos autografiados y mi foto con cada uno. Después de una entrega de regalos del club de fans en Colombia, el meet ‘n greet finalizó en buen término.

Llegado el domingo 15 de agosto, arribé al Downtown Majestic, una sala grande para eventos en Bogotá. Al entrar me decepcionó la baja asistencia –alrededor de 350 personas en una sala para capacidad de 1.000-. Es triste ver como la gente no asiste a un concierto de una banda de tremendo potencial. Varios amigos les gusta Avalanch, pero por cuestiones de dinero no fueron al toque. En fin………

Tras los actos de apertura con dos bandas locales, Avalanch entró a escena poco antes de las 8.00 p.m. Tras una intro muy sugerente, las guitarras de “Donde Estoy” abrieron de forma imponente el show. La gente coreó de gran manera el primer tema de “El ladrón de Sueños”. Chez fue majestuoso en sus teclados, así como todos los demás integrantes jugando un sobrio papel en tarima. Acto seguido “Ángel de la Muerte” sería la encargada de hacer vibrar al público bogotano, una canción que personalmente esperé con muchas ansias.

Posteriormente, “Aún Respiro” sería el primer tema del Hijo Pródigo que sonaría –sucede que la banda casi toca íntegro todo el álbum-. Tras esto, Ramón saludó a la fanaticada bogotana, pidiendo excusas por el retraso en la entrada –demoraron alrededor de una hora en salir a escena-. A continuación, presentaron “Papel Roto”, una canción que sonó melancólica y que tocó las fibras sensibles de más de un fan.
Ramón dedicó al público el tema “La Cara Oculta de la Luna”, que fue muy bien recibido. Y aunque durante casi todo el concierto el sonido fue bueno, en la sección donde entra el riff agresivo, las guitarras fueron casi nulas. Mal detalle para un tema tan cañero ¡¡¡

A medida que avanzaba el concierto el propósito de la banda era claro: hacer un recorrido por todos sus últimos discos, y es apenas lógico, ya que desde su primera venida han editado 3 discos de estudio más. Esta circunstancia me agradó mucho, pues me encanta el giro que tomó la banda desde “Los Poetas Han Muerto”, mucho más que sus primeros álbumes.

La banda puso a corear a todo el público con “Nunca es tarde”, una canción ganchera, con un estribillo de esos que no puedes sacarte de la cabeza y que todos disfrutamos al máximo.

Posteriormente Rionda y Chez se integraron en un momento sublime para dar vida a “Alborada”, que fue interpretada tal cual como en su dvd “Caminar sobre el agua”. Fue otra de esas canciones que llegó a lo más profundo de la audiencia.
Así mismo, sonaron “Otra Vida” (una de mis favoritas), “Delirios de Grandeza”, “Niño”, “Del Cielo a la Tierra”, y “Xana”, haciendo guiños a la época anterior de la agrupación. Y tras ello “Lucero”, que ya venía siendo pedida por el público, fue interpretada para dar cierre a la primera parte del acto. La banda se retiró momentáneamente. Todos pensábamos que volverían a hacer un encore de 3 canciones más, pero …oh sorpresa, tocaron casi 10 canciones más, haciendo un show largo y excepcional (nadie se quería ir de la sala) donde casi no dejaron temas por fuera. Al regreso tocaron canciones como “Pies de Barro” (la más progresiva del setlist), “Semilla de Rencor”, y la genial “Alas de Cristal” (que fue otra de las más coreadas).

La parte final del show se venía acercando, no sin antes algunos solos de Danny León y Alberto Rionda, para deleite del público. “Vientos del Sur”, “Mil motivos” y “El Ladrón de Sueños” fueron interpretadas con un profesionalismo y entrega total. Sobre esta última que puedo decir, es una muestra de la genialidad y sensibilidad de Rionda, “El ladrón de Sueños” es un tema que encierra dureza, feeling y melancolía en uno solo. A este punto, ya todos estábamos convencidos que este ha sido uno de los mejores conciertos del año. Y la banda seguía imparable, pues a continuación presentaron “Sin Rumbo”, canción donde Ramón deja florecer todos los amplios rangos de su voz. Que buen vocalista es y así lo demostró en Bogotá. Todas las canciones le sonaron al mismo nivel de los temas grabados en estudio, lo cual creo es la mejor forma de evaluar a un frontman.

Tras esta gran descarga, llegó la imponente “Lágrimas Negras”, donde Ramón jugó con la audiencia en el estribillo, donde nos puso a completar la frase central de la canción. Con ella, cerraron el show, se despidieron del público……..o al menos así parecía. La gente ya estaba dispuesta a abandonar el recinto cuando los músicos vuelven a tarima para llevarnos a las corrientes de “Torquemada”, clásico que no podía faltar. Todo el mundo lo coreó con tal actitud, que no creo que haya quedado energía para otra canción. Al final, mientras la banda sacudía la bandera colombiana inscrita con su nombre, y se despedía del público, como telón sonaba “Melodía Incompleta”, convirtiéndose así en el símbolo de un show genial, con más de 2 horas y media de profesionalismo y entrega, y más de 21 canciones interpretadas. Simplemente grandes………..Ojalá los podamos ver muy pronto por estas tierras de nuevo.

AVALANCH EN COLOMBIA ESTE 15 DE AGOSTO

Este domingo 15 de agosto Bogotá tendrá la oportunidad de presenciar a una de las mejores bandas que ha visto nacer Hispanoamérica: Avalanch. Sus inicios, que arrancaron en el power metal, pero que poco a poco se fueron transformando hasta convertirse en un rock muy técnico, bien elaborado, con canciones llenas de puro feeling, hacen de Avalanch un conjunto de músicos excepcionales.


En el 2003 Avalanch visitó por primera vez la ciudad, en medio de la gira de promoción de su disco "Los Poetas Han Muerto". Aquella vez descrestaron al público con un set list demoledor y un cierre excepcional. Esperamos que esta vez el concierto sea igual de tremendo en uno de los mejores sitios para conciertos en Bogotá, el Downtown Majestic.

Topdavía hay boletas disponibles, no se queden por fuera de este impresionante evento. Las pueden conseguir en Tuboleta.com desde $70.000.

Aquí los dejo con una de sus mejores canciones.